Multitudes inteligentes
"Desde una reivindicación política a una guerra de almohadas, la tecnología abre la puerta a convocatorias masivas.
"Desde una reivindicación política a una guerra de almohadas, la tecnología abre la puerta a convocatorias masivas.
Smart mobs
Internet y el móvil son las estrellas de las convocatorias espontáneas...o no tanto.
En “Historias de la radio” el locutor Bobby Deglané animaba a los oyentes de la Cadena Ser a presentarse en la emisora vestidos de esquimal. Eran los años 50 y la radio era el único medio de comunicación de masas que llegaba en tiempo real a toda la población. Hoy resulta mucho más sencillo convocar una multitud vía SMS, con el ya famoso “pásalo”, o incluso a través de una página web que hacerlo por las vías hertzianas. Los medios de comunicación “tradicionales” han perdido el monopolio de intermediación con la sociedad.
El término “smart mobs” o “muchedumbres inteligentes” -creación del escritor Howard Rheingold- hace referencia a la capacidad de las tecnologías para aunar la inteligencia dispersa de las personas para obtener un resultado aún superior a la suma de sus partes. Si la multitud se asocia tradicionalmente (analógicamente) con el rebaño, la multitud digital es reactiva, participativa e inteligente.
Las convocatorias de concentraciones tras los atentados del 11-M o las más recientes por el derecho a la vivienda son algunas de las convocatorias de carácter político que han surgido espontáneamente, sin el amparo de organizaciones ni el eco de los medios de comunicación.
Pero las movilizaciones de carácter político son sólo una de las múltiples vertientes de las multitudes inteligentes. Cada vez más, las agencias de publicidad llevan a cabo campañas de ventas en tiempo real a través del móvil. Por ejemplo, una discoteca que no alcance su aforo habitual un sábado puede encargar a su agencia lanzar un SMS masivo a una base de datos ofreciendo una oferta 2x1 a las primeras cien personas que acudan. La capacidad de arrastre de los contactados hace el resto.
En los mismos límites del término “inteligencia” aparece una aplicación más de la interacción entre las tecnologías y las multitudes. Son las llamadas “flash mob”, un grupo de gente que se convoca por SMS o Internet con el simple afán de divertirse. Generalmente, un flash mob tiene un componente surrealista: el primero que se celebró en España consistió en ponerse bajo la estatua de Colón en Barcelona y señalar el mar. Otros célebres flash mobs son las batallas de almohadas o el Día Mundial del Salto , con la insana intención de desviar la órbita de la Tierra.
Internet y el móvil son las estrellas de las convocatorias espontáneas...o no tanto.
En “Historias de la radio” el locutor Bobby Deglané animaba a los oyentes de la Cadena Ser a presentarse en la emisora vestidos de esquimal. Eran los años 50 y la radio era el único medio de comunicación de masas que llegaba en tiempo real a toda la población. Hoy resulta mucho más sencillo convocar una multitud vía SMS, con el ya famoso “pásalo”, o incluso a través de una página web que hacerlo por las vías hertzianas. Los medios de comunicación “tradicionales” han perdido el monopolio de intermediación con la sociedad.
El término “smart mobs” o “muchedumbres inteligentes” -creación del escritor Howard Rheingold- hace referencia a la capacidad de las tecnologías para aunar la inteligencia dispersa de las personas para obtener un resultado aún superior a la suma de sus partes. Si la multitud se asocia tradicionalmente (analógicamente) con el rebaño, la multitud digital es reactiva, participativa e inteligente.
Las convocatorias de concentraciones tras los atentados del 11-M o las más recientes por el derecho a la vivienda son algunas de las convocatorias de carácter político que han surgido espontáneamente, sin el amparo de organizaciones ni el eco de los medios de comunicación.
Pero las movilizaciones de carácter político son sólo una de las múltiples vertientes de las multitudes inteligentes. Cada vez más, las agencias de publicidad llevan a cabo campañas de ventas en tiempo real a través del móvil. Por ejemplo, una discoteca que no alcance su aforo habitual un sábado puede encargar a su agencia lanzar un SMS masivo a una base de datos ofreciendo una oferta 2x1 a las primeras cien personas que acudan. La capacidad de arrastre de los contactados hace el resto.
En los mismos límites del término “inteligencia” aparece una aplicación más de la interacción entre las tecnologías y las multitudes. Son las llamadas “flash mob”, un grupo de gente que se convoca por SMS o Internet con el simple afán de divertirse. Generalmente, un flash mob tiene un componente surrealista: el primero que se celebró en España consistió en ponerse bajo la estatua de Colón en Barcelona y señalar el mar. Otros célebres flash mobs son las batallas de almohadas o el Día Mundial del Salto , con la insana intención de desviar la órbita de la Tierra.
Multitudes para todos los gustos
Reuniones hay tantas como tipos de gente. Desde un botellón hasta un acto surrealista, todo cabe en las quedadas espontáneas.
Reuniones hay tantas como tipos de gente. Desde un botellón hasta un acto surrealista, todo cabe en las quedadas espontáneas.
Reivindicación
El prohibitivo precio de la vivienda en las ciudades españolas ha llevado a la juventud a reivindicar un techo bajo el que guarecerse. Las convocatorias llegaron a la calle en verano de 2006, como reacción a los “botelloneros”. Más en: www.contraespeculacion.org
El prohibitivo precio de la vivienda en las ciudades españolas ha llevado a la juventud a reivindicar un techo bajo el que guarecerse. Las convocatorias llegaron a la calle en verano de 2006, como reacción a los “botelloneros”. Más en: www.contraespeculacion.org
Diversión
¿Te apetece una guerra de almohadas? Pues no tienes más que acudir a alguna de las batallas que organizan webs como Madrid Mobs o montar la tuya propia.
Más en: http://www.madridmobs.net/
¿Te apetece una guerra de almohadas? Pues no tienes más que acudir a alguna de las batallas que organizan webs como Madrid Mobs o montar la tuya propia.
Más en: http://www.madridmobs.net/
Botellón
Sevilla lanzó el pasado mes de marzo el guante al resto de España: ¿quién será capaz de reunir más personas en un botellón? Aupados por el inusitado interés mediático, los jóvenes aceptaron el reto. Y los granadinos se llevaron el gato al cubata: 20.000 participantes. Con la colaboración del Ayuntamiento, eso sí.
Sevilla lanzó el pasado mes de marzo el guante al resto de España: ¿quién será capaz de reunir más personas en un botellón? Aupados por el inusitado interés mediático, los jóvenes aceptaron el reto. Y los granadinos se llevaron el gato al cubata: 20.000 participantes. Con la colaboración del Ayuntamiento, eso sí.
Anarquía
El verano de 2005 será recordado en toda Europa porque ardió París. Decenas de miles de coches incendiados por iracundos inmigrantes de segunda generación que se reunieron, cómo no, mediante mensajes cortos. Nada que ver con una multitud inteligente.
Happening
El primer flash mob en territorio español tuvo lugar en Barcelona en 2003 y consistió en una decena de personas que dieron dos vueltas a la estatua de Coplón y luego gritaron “¡Qué vienen los indios!”. ¿Arte espontáneo o hacer el indio?"
El verano de 2005 será recordado en toda Europa porque ardió París. Decenas de miles de coches incendiados por iracundos inmigrantes de segunda generación que se reunieron, cómo no, mediante mensajes cortos. Nada que ver con una multitud inteligente.
Happening
El primer flash mob en territorio español tuvo lugar en Barcelona en 2003 y consistió en una decena de personas que dieron dos vueltas a la estatua de Coplón y luego gritaron “¡Qué vienen los indios!”. ¿Arte espontáneo o hacer el indio?"
Fuente: http://tecnologia.es.msn.com/Articulos/articulo.aspx?cp-documentid=1309663&imageindex=1
Y acá, un ejemplo...Liverpool Street mobile-clubbing.com flashmob, October 11th
Mobile-clubbing.com held a dancing flashmob at Liverpool Street station in London on October 11th 2006. Participants brought their iPods and Walkmans with them. As soon as the clock struck 19:24, everyone danced like crazy
1 comentario:
Leí lo que decías. Y sí, literalmente, "reuniones hay tantas como tipos de gente."
Pero la cuestión es, que si existe la opción de elegir que tipo de persona ser (y a esto me adjudico una fuerte influencia de moral y ética - sino cuasi kantiana), asumo que sería según que tipo de reunión uno asiste. No? Tan simple como eso.
Yo decidí (y me chupa tres carajos si hay opción o no) y es ésta:
http://www.youtube.com/watch?v=vL7Jo_1Z3Y8&feature=related
Y me chupa tres carajos mi influencia alemana también. Al carajo con la colectividad y la herencia no hereditaria.
Amén.
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